jueves, 25 de abril de 2013

¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?


Con la aparición de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), ha cambiado el concepto tradicional que teníamos de alfabetización que se refería a leer y escribir textos, se requieren nuevas habilidades relacionadas con la posibilidad de construir, transformar y desplegar textos electrónicos que incluyen una amplia gama de elementos multimodales como colores, fondos, iconos, sonidos, imágenes y vídeos  (Fernández-Cárdenas, 2008). Gracias a Internet se han aumentado las posibilidades de compartir información y de cómo comunicarnos, lo que significa que es necesario que los estudiantes aprendan a comunicarse con los demás y a trabajar colaborativamente con sus compañeros en la construcción de textos electrónicos, ante esa situación es necesario buscar nuevas metodologías que ayuden a cubrir las exigencias de la nueva sociedad de la información y la comunicación, diseñando actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital que ayuden a conseguir esos logros.  El paradigma sociocultural desarrollado por Vygotsky aborda el desarrollo humano y el aprendizaje no solo desde las construcciones individuales, sino desde la construcción social asociado al uso de herramientas culturales, por lo que esta perspectiva puede ser útil para enfrentar este desafío. Según Vygotsky la actividad humana es un proceso de transformación por medio del uso de instrumentos, por lo tanto el uso de estos instrumentos o herramientas, son los que nos ayudaran a transformar el entorno y adaptarnos a él, por lo que no podemos desconocer el uso de elementos tecnológicos como herramientas culturales de nuestro entorno para mediar el aprendizaje. Pero el solo uso de la tecnología no garantiza el aprendizaje, es necesario además que entre maestros y alumnos se establezcan prácticas discursivas para la construcción de conocimiento compartido en las aulas de clase (Fernández, 2009).
Desde la perspectiva sociocultural encontramos que, a partir de la guía del maestro o de la colaboración de sus compañeros, el alumno puede alcanzar un nivel más elevado para solucionar sus problemas, a lo que Vygotsky llama Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), por lo que es importante tener en cuenta este concepto al momento de diseñar las actividades pedagógicas mediadas por tecnología, todas esas ayudas o estrategias que el docente utilice  para que el niño desarrolle su ZDP, son el andamiaje que dará paso a la construcción del  conocimiento compartido, sin olvidar que más allá del uso de la tecnología, lo más importante es la calidad de las interacciones entre maestros y alumnos y la manera como estos últimos interpretan las situaciones para que puedan alcanzar los objetivos propuestos de las actividades, porque si bien es cierto que la computadora es la herramienta cultural que ha cobrado gran importancia dentro del aula  de clases, otra  herramienta cultural importante es el lenguaje y su papel es fundamental al momento de negociar los significados de los conceptos utilizados por los niños al realizar las actividades (Fernández, 2009).
El paradigma sociocultural se centra en la participación social de los estudiantes y la realización de actividades con una dinámica de trabajo en equipo, lo que nos orienta a configurar escenarios educativos innovadores, que permitan nuevas formas de participación y la conformación de comunidades de aprendizaje que integren el uso de las TIC, es crucial entonces el rol que asuma el maestro, puesto que es este el responsable de que sus alumnos se apropien de las TIC y se puedan crear situaciones de interacción lo suficientemente productivas para que se pueda generar el  conocimiento (Fernández, 2009)
De acuerdo con Vygotsky el aprendizaje humano tiene su origen en lo social, de allí que el desarrollo humano se entienda como un proceso interactivo entre las personas y el medio que las rodea, también se entiende como la capacidad de utilizar los instrumentos que ofrece la cultura, por lo que las actividades de aprendizaje deben tener como objetivo principal que los estudiantes  lleguen a apropiarse de todo aquello que les ofrece el entorno (Lacasa, 2002). Es necesario que el docente construya su práctica cotidiana alrededor de la cultura, para que pueda atribuirle significado, puesto que no tiene sentido enseñar unas teorías no se puedan contextualizar y explicar su utilidad en la práctica. El hombre y la cultura han ido evolucionando y con ellos los instrumentos culturales, ¿por qué seguir utilizando los mismos instrumentos para diseñar nuestra práctica pedagógica?, ¿son acaso el lápiz y el papel las herramientas culturales del momento?, ¿cómo vamos a desarrollar la capacidad de nuestros estudiantes para que utilicen los instrumentos de nuestra cultura si seguimos nuestra práctica pedagógica con metodologías tradicionales?, seguramente si no rompemos ese paradigma tradicional de enseñar, le estamos negando a nuestra sociedad la posibilidad de desarrollarse y de alcanzar mejores niveles de aprendizaje.  
La nueva sociedad del conocimiento implica un cambio en el desarrollo de las actividades, por lo que tenemos el compromiso de transformar esos conocimientos previos que trae el alumno, por unos nuevos que le permitan  establecer relaciones con el mundo, si esa es la meta, resulta imposible que el  desarrollo del individuo se logre desde una práctica a espaldas a la comunidad que pertenece y al mundo que lo rodea,  como miembros expertos de esa comunidad  debemos organizar  actividades y entornos educativos en los que nuestros estudiantes participen, con el ánimo de que progresivamente se vuelvan miembros activos de su comunidad con un comportamiento socialmente aceptable (Lacasa, 2002). ¿Pero cómo lograr que nuestros estudiantes se vuelvan miembros activos de una comunidad?, es importante que los alumnos entiendan la diferencia entre simplemente estar dentro de una comunidad a estar comprometido con la comunidad a la que pertenecen, para que de forma colectiva sea más fácil alcanzar el éxito en las tareas que se emprendan, puesto que estas comunidades  de practica tienen la clave para lograr transformar lo que propongan y causar efectos reales en la vida de las personas (Wenger, 2001).
Una forma de promover y facilitar el desarrollo de comunidades de práctica con la ayuda de la tecnología entre los estudiantes, es conformando redes escolares que gracias a internet se han propagado en la actualidad, pero el solo hecho de conformar una red escolar no garantiza que se dé una comunidad de práctica, la diferencia la hace el docente, ya que este de manera creativa debe establecer un contexto permanente que contribuya a la difusión de prácticas educativas innovadoras, para que no se caiga en la monotonía de solo establecer conexiones temporales y esporádicas entre los miembros de la comunidad (Muñoz, 2008).
Según investigaciones se ha demostrado que algunos países  han reformado sus políticas escolares gracias a las redes escolares que utilizan TIC, a su vez han favorecido el desarrollo profesional del docente y al mismo tiempo han permitido evaluar el progreso de los maestros y crear sociedades de conocimiento (Muñoz, 2008). Por lo que la creación de comunidades de práctica a través de redes escolares con el apoyo de las TIC no solo permite diseñar actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, sino evaluar los beneficios de dichas actividades y además ayudar a establecer políticas institucionales y educativas.



Referencias
Fernández, J. M. (2009). Lengua escrita y tecnologías de la información y la comunicación (TIC): Una perspectiva sociocultural. En J. M. Fernández, Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso (págs. 11-64). Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO//Universidad Autónoma de Nuevo León.
Fernández-Cárdenas, J. (2008). The situated aspect of creativity in communicative events: How do children design web pages together? En J. Lave, Thinking Skills and Creativity (págs. 203-216). Elsevier Science.
Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Lacasa, Psicología Evolutiva I. Vol. II. Desarrollo Social. (págs. 17-50). UNED.
Muñoz, A. (2008). Factores implicados en la conformación de redes escolares con el soporte de un portal educativo: un enfoque de comunidades de práctica docente. En A. Muñoz, Escenarios virtuales y comunidades de práctica. La participación docente en la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO (págs. 95-115). Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO.
Wenger, E. (2001). Comunidad. En E. Wenger, Comunidades de práctica: aprendizaje, significado e identidad (págs. 99-114). Paidós.

lunes, 1 de abril de 2013

iTunes University and the classroom: Can podcasts replace Professors?



 ¿Pueden los podcast remplazar a los profesores?, es la pregunta planteada por :  McKinney, Dyck y Luber (2008), para resolver el interrogante se realizó un estudio con  estudiantes de Psicología General de una pequeña universidad de Nueva York, donde se proponen conocer más sobre las implicaciones educativas o los beneficios educativos del m-learning, identificando las actitudes de los estudiantes que se encuentran dentro de dicho modelo de aprendizaje cuando las conferencias de audio o los podcast solo están disponibles desde un dispositivo móvil permitiendo tomar las clases desde cualquier lugar y compensando la falta de una clase magistral de los que normalmente asisten, al mismo tiempo saber si los estudiantes no se perjudican por el uso de los podcast en lugar de asistir a las clases presenciales y examinar si los estudiantes que escuchan los podcast toman notas y si estas son más completas que las que toman los que asisten a una clase tradicional. El experimento consistió en dividir en dos grupos a los 80 participantes dentro de dos sesiones, de los cuales finalmente solo participaron 66, en la primera sesión un grupo asistió a una la conferencia de 25 minutos dada por un profesor con diapositivas en PowerPoint y el otro grupo recibió la misma conferencia en podcast para ser escuchada exclusivamente en mp3, en ambos casos a los estudiantes se les motivó para presentar en una segunda sesión un examen de 50 puntos sobre el material de lectura, ofreciéndoles una tarjeta regalo de iTunes de $15 para el participante con la mayor puntuación, además se les entregaron copias de las diapositivas que les ayudarían a tomar notas e instrucciones para registrar el tiempo de estudio y las actividades realizadas para preparar el examen. En relación a los resultados, es sorprendente que el 88% de los participantes prefirieran escuchar la conferencia en el podcast que a asistir a ella, teniendo en cuenta que nunca habían escuchado un podcast, además los estudiantes que escucharon el podcast obtuvieron mejores puntajes (71,24%) en el examen que los estudiantes que asistieron a la conferencia (62,47) y fueron  aún más altos los puntajes de los estudiantes que escucharon el podcast y tomaron notas (76,23%) que los estudiantes que simplemente escucharon el podcast (62,08%). Con el estudio se pudo determinar la eficacia de las conferencias de audio en la educación superior, llegando a la conclusión que los podcast no pueden ni deben  reemplazar los profesores o la asistencia a las clases y que no hay perjuicio alguno en su  uso, puesto que es significativa la ventaja de los puntajes de los estudiantes que escucharon el podcast, sobre los de los estudiantes que asistieron a la conferencia, lo que prueba como el uso de la tecnología y la disposición que tienen los estudiantes para utilizarla puede  ayudar a mejorar el aprendizaje, situación que genera controversia por que los podcast no se utilizan para mejorar las conferencias universitarias (McKinney, Dyck, & Luber, 2009).


Referencias

McKinney, D., Dyck, J. L., & Luber, E. S. (2009). iTunes University and the classroom: Can podcasts replace Professors? Computers & Education, 52(3), 617–623. doi:10.1016/j.compedu.2008.11.004.
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